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Juegos Olímpicos | Viernes, 05 Agosto 2016 22:00

A la piscina por la gloria

De la mano de la medallista olímpica y campeona española Mireia Belmonte, medalla de plata en Londres 2012 en la prueba de 200 mariposa y 800 libre, el equipo español de  se arroja a la piscina con el sueño de acrecentar las seis preseas que posee el país en natación.  

Rodrigo Gil-Sabio RFEN | No fue nada fácil la primera medalla olímpica de la historia para la natación española. Eran tiempos de boicots, y de una URSS y una RDA absolutamente intratables entre corcheras. David López-Zubero –un chico con hambre de éxito y muy trabajador- compitió en Montreal (76), Moscú (80) y Los Ángeles (84). Fue en sus segundos Juegos cuando alcanzó la gloria olímpica con su medalla de bronce en los 100 mariposa en una extraordinaria carrera. Años atrás fue campeón de lucha grecorromana pero se rompió un brazo. Un dato clave porque la recomendada recuperación de piscina hizo el resto…

Tuvieron que pasar 8 años –en Los Ángeles se resistió la medalla- para que un nadador español volviese a subir al podio. No fue otro que Sergi López, un catalán que era puro talento nadando. Sus 200 braza en Seúl 88 son algo más que un recuerdo. Son la demostración de que si se quiere, se puede. Y aquel mágico 23 de spetiembre, Sergi quiso pasar a la historia con brazadas de talento, pasión y remontada, ya que en el primer hectómetro iba sexto. Así era Sergi, un deportista genial en las grandes ocasiones. Bronce para él.

Tomó el relevo el que aún hoy es considerado el mejor nadador español de todos los tiempos, el gran Martín López-Zubero. Y con él, el primer y único oro de la natación olímpica española. Fue en Barcelona 92, con todo el públivo volcado. Martín, siempre bien aconsejado por el “maestro David”, nadó en negativo y firmó la actuación más memorable para nuestra historia, con récord del Mundo incluido en los 200 espalda con 1.58.47. Ya había apuntado su poderío en el Europeo de Bonn y el Mundial de Perth, pero Barcelona fue su gran consagración planetaria.

El testigo de las medallas para a una rusa de Torremolinos, Nina Zhivanevskaya, primer mujer en obtener una medalla olímpica para nuestro país. Fue en Sidney 2000 en los 100 España. Lo curioso es que 8 años antes, en Barcelona 92, fue bronce en 4x100 estilos con el Equipo Unificado. Pero Ninna aunaba ambición, trabajo y perseverancia. Su trayectoria deportiva fue tan extensa que le dio para competir en Pekín 2008 con un sexto lugar que marcaba su definitivo adiós de las piscinas.

Y de Nina a Miss. Miss Belmont, claro. Dos medallas, ambas de plata en Londres 2012, son el palmarés olímpico de una Mireia Belmonte con una ambición sin límites. De aquella niña doble campeona del Mundo júnior en Río 2006 (cosas de la vida) diez años después con una madurez encomiable y con el cartel de superstar tras dos ciclos oímpicos realmente espectaculares pese al 2015 en blanco tras sus lesiones en los hombros. Mireia selló dos platas en Londres 2012 en 200 mariposa y 800 libre. Pero en Río quiere más. Se ha convertido en una buscadora de oro y no va a parar. Quiere ser la primera mujer española en conseguirlo. Es un reto y, cuando lo consiga, será historia. Leyenda de la natación española por los siglos de los siglos…

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