Menu

Opinión | Jueves, 05 Enero 2017 13:19

Hora de cambiar el rumbo

Hora de cambiar el rumbo

La dolorosa derrota y la imagen dada por el equipo ante el Celta de Vigo fue la chispa que necesitaba la grada para incendiar de nuevo la crisis del Valencia.

El pasado martes se vio lo que se atisbaba desde hace meses. Incluso de años. La gestión del club valencianista es nefasta y así se lo hizo ver el respetable, que aguantó, una vez más el bochorno de su equipo, a la presidenta. Mestalla explotó Lay Hoon tuvo que escuchar cánticos como “Peter Lim vete ya” o “Lay Hoon mentirosa” incluso contra su mano derecha, desde el más respetuoso cariño. Suso García Pitarch le cantaron aquello de “canalla fuera de Mestalla”.

Por fin el público se dio cuenta y explotó contra los dirigentes que están llevando al Valencia a ser el hazmerreír del mundo una vez más. ¿Y ahora qué? Muchos aficionados, estoy seguro que se fueron humillados y derrotados a sus casas mientras que otros cenaban en uno de los restaurantes exclusivos de la ciudad. ¿De verdad se creen que así se va a reconducir la situación? Yo creo que no.

Un equipo sin rumbo ni alma y en caída libre directo a la Segunda División. Seguro que Peter Lim cuando adquirió las acciones de la Fundación no quería que el modelo del club fuera este. Recomendado por Mendes contrató a Nuno. Se hicieron dueños de la parcela deportiva cuando Salvo cogió de la mano a Rufete y Ayala y se marcharon. Funcionó mientras la pelota entraba en la portería contraria. Hasta que Nuno fue despedido. De Neville, mejor ni hablamos y ya entra en juego García Pitarch. Un títere con la fachada de defensor del valencianismo, tal y como se ha demostrado. Además de no hacer bien su labor, que es la de traer futbolistas para este Valencia.

Con Prandelli no se mejoró, es un hecho. Pero ni Suso ni Hoon junto con el beneplácito de Lim contribuyeron en remar hacia delante en bien de la propiedad. Y el italiano se cansó de que se le tomara el pelo y se fue. ¿Qué hubieran hecho ustedes? ¿Seguir adelante tragando y tratando de reflotar al equipo o tener personalidad y amor propio y plantar al trío? Lo dejo ahí. 

Es necesario un cambio drástico. Un cambio de rumbo. A ciencia cierta, no se si quiero que Meriton siga gestionando el Valencia, pero lo que si se, es que con un director deportivo que miente y no hace su trabajo, una presidenta que no entiende de fútbol y sentimientos y un propietario que no sabemos si está vivo, no.

 

Me vale con una alternativa que busque buenos propósitos, trabajadora comprometida y rodeados de un cuerpo técnico válido. Mientras tanto habremos pasado en manos de otro diablo. 

Comentarios

volver arriba