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Primera | Domingo, 01 Marzo 2015 00:00

El Villarreal de las rotaciones desquicia al Bernabéu (1-1)

El Villarreal de las rotaciones desquicia al Bernabéu (1-1)

Meritazo del Villarreal, que empató contra el Real Madrid en el Santiago Bernabéu. Gerard Moreno igualó con un golazo el penalti anotado por Cristiano Ronaldo. El submarino, con los menos habituales, sorprendió a la liga.

 

El Villarreal iba más tapado que nunca. Tanto que en la hora del inicio el Madrid creyó que el submarino iba a entregar el partido antes de jugarlo. Marcelino puso a los suplentes, sí, pero nadie contaba con que esos futbolistas poco habituales mostraran tanta seriedad y organización. Y es que el equipo groguet demostró no tener suplentes. Cualquiera puede jugar en cualquier momento y, tras algún tropiezo, la identidad de los amarillos sí que es innegociable.

El Real Madrid lo vio a tiro hecho y se equivocó. Dice Marcelino que para ganar a un grande has de tener un día bueno y que el contrario tenga su peor. El mejor Villarreal, con mínimos medios, mereció ganar a un Madrid mediocre, sin ideas, perdido tácticamente. El asturiano del banquillo amarillo le dio un repaso al italiano del blanco en su casa. El submarino ya consiguió ganar en el Calderón, le plantó cara al Barça en el Camp Nou y, de no ser por un resbalón y una mano de Casillas, hubiera sacado tres puntos mediáticos del Bernabéu. Mientras el resto de España mira hacia una liga más abierta que nunca gracias a los castellonenses, el Villarreal se ha dado un gustazo y mira con optimismo hacia una remontada heroica el miércoles en Copa.

Todos cuentan en este Villarreal

Los Bailly, Dorado, Sergio Marcos, Moi Gómez y Gerard Moreno demostraron que también lo valen y plantaron cara desde el inicio. Mantenían al Madrid a raya e incluso tuvieron la ocasión más clara de la primera mitad. Fue Gerard, con una maniobra imposible. Sergio Marcos, otro de los impecables, chutó. Su remate se iba a perder en la maraña de futbolistas del área pero el delantero catalán cazó la pelota y la orientó. Todo a la vez. La colocó con la izquierda pero Casillas blocó en área pequeña. El Real Madrid sufría ahí y en las llegadas por banda de Campbell y Mario, que fue el dueño absoluto de su banda. Ni Bale, ni Cristiano. Nadie supero al alicantino, que continuó enorme. Tapado para Del Bosque, eso sí.

Los blancos, sin recursos a pesar de tener a todos los disponibles sobre el terreno de juego, se resignaron a un descanso con empate. El Villarreal había conseguido su primer logro, llegar vivo al intermedio de un encuentro en el que nadie contaba con ellos. En la reanudación, siguió fiel a su estilo.

Gerard iguala y dispara la ilusión

Los amarillos creaban peligro combinando cuando tenían la bola y el Madrid se entregaba a individualidades. Éric Bailly cometió un penalti infantil por un agarrón a Cristiano Ronaldo y el portugués no perdonó. Con esas, el submarino siguió a la suya. No le importó, había que competir y para eso era este partido. Vietto entró al campo y, tras su entrada, el empate solo tardó diez minutos. El argentino revolucionó y la defensa merengue asistió inmóvil. Luciano miró a Gerard, con el que se entiende como con nadie, y tras una serie de pases el balón quedó perfecto para que el canterano fusilase y enmendase su error de la primera mitad. El balón entró como un relámpago y el Santiago Bernabéu enmudeció.

Y con el empate, la tensa calma. El Villarreal se protegió y, pasados los minutos, empezó a desperezarse. Asenjo salvó el segundo con una manopla a cabeceo perfecto de Cristiano Ronaldo. Después el Madrid intentó embotellar sin conseguir romper la defensa seria de los de La Plana. La otra defensa, la madridista, sí que se comió un balón a la espalda que Vietto cazó. El estadio entero tuvo suerte cuando el argentino resbaló, porque en esas circunstancias, solo ante Casillas, la sensación de la liga aún no ha errado.

Al final de la batalla el Villarreal se dió una alegría inmensa. Es un empate que sabe a victoria y que aumenta en más de tres puntos la moral. El submarino de los titulares infinitos va lanzado a por una gesta copera sin precedentes. Ese es el verdadero valor del punto conseguido en Madrid. 

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