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Fútbol | Martes, 08 Noviembre 2016 11:59

Sin rumbo

Foto: LFP. Foto: LFP.

Otra derrota más y ya van 7 en lo que llevamos de temporada. Esto empieza a oler mal y estamos en Noviembre aun; queda mucha temporada por delante. El Valencia volvió a perder y se aleja cada vez más de los puestos europeos. Los de arriba no fallan y la distancia cada vez es más grande. El problema es que los jugadores no reaccionan, las jornadas pasan y el equipo no gana partidos.


Que esta no es el año del Valencia es sabido por todos y hay que estar ciego para no verlo. El equipo empezó la temporada con Pako Ayestarán al mando y duró lo que duró. Después de cerrar una temporada pésima, el máximo accionista del club, Peter Lim, junto al director deportivo, Suso García Pitarch, tomaron la decisión de mantener a Ayestarán como técnico. El equipo iba a la deriva y, tras un verano muy inestable en lo deportivo con la venta de los jugadores fundamentales – André Gomes, Mustafi y Paco Alcacer- el Valencia empezó la temporada cosechando cuatro derrotas consecutivas y mostrando una debilidad física y mental que presagiaban una mala campaña. Prandelli llegó al club generando a su alrededor un aura de optimismo e ilusión que hizo que la gente volviese a creer en el equipo y que todo iba a cambiar; “por fin hay un entrenador serio en el banquillo del Valencia” .Mientras tanto, Voro se hizo cargo del equipo, ganando dos de los tres partidos que dirigió. Esas victorias ilusionaron al aficionado pensando que el problema ya estaba resuelto. Nada más lejos de la realidad.


El partido contra el Barça fue la clave. Un equipo intenso que generaba oportunidades. Una defensa férrea y segura y, unos jugadores que daban el 200%. Pese a la derrota, el Valencia iba a salir de esta situación. El camino ya estaba marcado y solo faltaba una chispa de suerte y más entrenamientos para que los jugadores asimilaran lo que les pedía Prandelli. Llegó la “minigira” por Galicia. En una semana el Valencia ha jugado dos partidos fuera de casa; Depor y Celta han sido los rivales y el Valencia solo se ha logrado un punto de seis posibles y eso no es lo preocupante – que lo es-, lo que preocupa es la imagen del equipo. ¿Dónde está la intensidad? ¿Dónde está la mano de Prandelli? Pinta mal la cosa, muy mal.


Que al equipo le falta gol es un hecho. La plantilla está desequilibrada y eso se nota jornada tras jornada. Álvaro Negredo y Paco Alcacer eran los referentes la temporada pasada y este año no hay un nueve puro. Rodrigo está teniendo muchas oportunidades y no rinde al nivel que se le espera. El internacional español genera muchas ocasiones pero no las materializa casi ninguna. En el banquillo parece que tampoco hay solución o al menos Prandelli no la encuentra.


El técnico italiano tiene mucho trabajo por delante. El fin de semana que viene no hay jornada de liga y eso ha de servir para que el equipo se mentalice y empiece a ganar partidos. Estamos en el mes de Noviembre y el Valencia puede decir adiós a la temporada. La afición puede perder la paciencia y generar un mal ambiente en Mestalla.

A todo el problema deportivo que vive el Valencia en la actualidad hay que sumarle la inestabilidad del proyecto de Lim. El viernes se celebró la junta general de accionistas y el grupo Meriton no salió bien parado por su gestión deportiva y económica. Una de las promesas principales de Peter Lim cuando compró la mayoría accionarial del club fue que en el año del centenario, 2019, el nuevo estadio estaría acabado y, de momento, eso quedó en promesa. El clima es muy inestable y la situación tiene que dar un giro de 180 grados. Es difícil…muy difícil.

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