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Fútbol | Lunes, 01 Febrero 2016 12:00

La importancia de llamarse (apellidarse) Neville

Se apunta a la vuelta de Voro si hay descalabro contra el Betis

El Valencia se acerca al precipicio liguero y sigue sin ganar en la competición doméstica con el británico en el banquillo.

En días y semanas como la que se inicia es un momento para recordar la mañana de la confirmación de la llegada del técnico inglés. Esa jornada, al conocerse la llegada del entrenador novel británico se empezaron a ponderar sus años de futbolista, dato perfectamente irrelevante en este apartado, porque no garantiza nada y hay ejemplos de grandes jugadores, que tampoco era el caso, que han fracasado como míster y de profesionales, que no han jugado al fútbol al máximo nivel y han sabido ser grandes preparadores. Desde buena parte de la prensa valenciana se ensalzó, al ahora puesto en la picota, porque Nuno se había convertido en el 'enemigo público número 1' de un sector mayoritario de la afición. Obviando que uno de los factores clave era su amistad y condición de socio de Lim y no su bagaje en los banquillos y esto era importante si se entraba en posiciones delicadas. La salida de Rufete y Amadeo Salvo, ‘piezas’ conseguidas por el luso, puso, con la llegada de los malos resultados, al lusitano con las maletas en la puerta de Mestalla, tras la derrota en terreno hispalense.

Tras la rumorología consecuente (de todo tipo y pelaje, desde Laudrup, Schuster, a algún exjugador ché) y con Benítez, Pellegrini y Vilas-Boas en lontananza o en el horizonte del mes de junio para ser más precisos, llegó por sorpresa el hermano de Phil. 

 

Experimento

 

Esto fue un nuevo salto al vacío con tirabuzón incluido. Y desde Nostresport lo advertimos esa misma jornada. Era un experimento peligroso, y darle a un novato en el puesto de ‘capitán’ o ‘comandante’ un trasatlántico como es el Valencia, temerario. Pasados ocho encuentros ligueros con el exlateral diestro a las riendas, la decepción y el temor a verse metidos en problemas es tremendo. Sumado el final de la era del portugués, más el efímero e interino paso de Voro, al periplo de Neville, el panorama es desolador. No se gana desde el 7 de noviembre en Vigo. 11 partidos sin ganar, acercándose peligrosamente a los 13 del año del descenso a mediados de los 80 del siglo pasado. 7 empates y 4 derrotas desde la goleada en Pontevedra. En todos los partidos de Liga con el ex ‘red devil’ se han recibido goles y cuando el Valencia no ha marcado, directamente ha perdido el partido.

Números para llorar. Máxime con la inversión millonaria llevada a cabo. Y es que el entrenador de las Islas no tenía ningún bagaje en los banquillos como primer técnico. En Copa del Rey no se ha eliminado a ningún rival de entidad y encima ahora cae el Barcelona.

Por todo ello el error de la llegada de Neville se ha evidenciado con toda su crudeza a estas alturas. El desconocimiento de la Liga española, de los rivales, de los entrenadores adversarios, de los árbitros… es palmaria y un hándicap muy grande. Pese a que hoy en día se sigue casi cualquier competición desde cualquier parte del mundo, no es lo mismo conocer de primera mano a los equipos y jugadores implicados que llegar a una competición en la que ni tan siquiera jugó, como es el caso de la Liga española.

La plantilla no la ha confeccionado. Las probaturas no son idóneas ahora. El tema del cambio de la portería y del brazalete de capitán... Además se cayó contra el Olympique en la última bala que quedaba en Champions.

 

Desautorizado

 

En el apartado de los fichajes ha sido puesto en evidencia, porque siempre apostó por no fichar y con la llegada de García Pitarch es lo primero que se ha hecho.

En resumen caos absoluto y sensación de no controlar la presión. De ahí sus reacciones ante la mínima posibilidad de planteamiento sobre su continuidad en sala de prensa. No conoce cómo se cuestiona aquí a los entrenadores. Esto no es la Premier.

Los jugadores demostraron su nerviosismo al fallar claras ocasiones y el problema va a ser que los adversarios en la parte baja están acostumbrados a luchar en esas posiciones. 

Jugadores jóvenes con un entrenador primerizo en zonas delicadas... Los refuerzos con veteranía serán imprescindibles. Porque de lo contrario, problemas. Y no sirve lo de tener una idea o jugar mejor ahora, porque se trata de puntuar ganando para no verde en apuros muy serios.

 

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