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Copa América | Martes, 07 Junio 2016 01:20

Poco fútbol en la Copa América Centenario

Se cumplieron cuatro jornadas de fútbol desde el comienzo de la Copa América Centenario de Estados Unidos 2016 y se han visto pocos partidos que hayan valido la pena o hayan estado a la altura. México- Uruguay y Venezuela-Jamaica salvaron el honor del deporte más hermoso, en una tierra sin profetas del esférico. 

"Veremos muchas patadas, pocas anotaciones, y empates", se burla con sorna el eterno humorista Sam Simon, guionista de Los Simpsons en uno de los episodios en que la familia número uno de Estados Unidos van a ver un partido de fútbol ("soccer", como ellos le llaman), minutos antes de que Pelé ingrese al estadio. 

Lo cierto es que estas cuatro jornadas de Cops América en estados Unidos no ha servido de mucho para seguir con la prédica en el país del "Baseball" en super estadios de NFL y con poco público. Dos de los partidos más atractivos de la primera ronda (Costa Rica-Paraguay y Brasil-Ecuador) finalizaron sin goles y con bostezos en ambos cotejos. 

Un golpe duro para contrarrestar la premisa principal que los norteamericanos esgrimen para determinar "aburrido" al deporte más popular del planeta: ¿Cómo un partido puede terminar en empate y sin goles?. 

Quienes si han estado a la altura han sido México y Uruguay, que llenaron de emoción un partido vibrante de principio a fin, compensando la emoción que dejaron en déficit el resto de los partidos. Un 3-1 rodeado de polémica con un golazo incluído de Rafa Márquez decretaron el meor partido de la competición. 

Más allá de que era un partido atractivo en la previa para ver, no sucedió lo mismo con Jamaica y Venezuela: las dos cenicientas del grupo C se rieron de la mera idea de que su partido no fuera atractivo y sorprendieron desde el desarrollo. Apenas con un gol (más que gol, una obra de arte) de la vino tinto pero con 90 minutos llenos de emoción, venezolanos y jamaiquinos ayudaron a salvar el honor del fútbol en un país que ignoró que un mundial del deporte más popular del planeta se jugaba en su territorio.

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