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Fent El Gamba | Miércoles, 12 Febrero 2020 14:34

Deja de ser tú  

Fotos: Mikel Ponce / Palau de les Arts Reina Sofía Fotos: Mikel Ponce / Palau de les Arts Reina Sofía

Qué bueno cuando te sientas y te sientes diferente. Cuando te sientas y sientes que el mundo cambia a tu alrededor. Qué bueno cuando te sientas y sientes el poder de cambiar tu mundo. Qué bueno cuando te sientas y sientes.

No voy a intentar convencerte de que te sientes. No voy a pedirte que te sientes y escuches. Ni siquiera voy a pedirte que te sientes y leas esta crítica. No te lo voy a pedir, pero la vas a leer. La vas a leer y te vas a arrepentir del día que entraste a este periódico digital, porque ya no vas a poder parar, porque te vas a enganchar. Te avisé.

Para los no iniciados, incluso para aquellos que algo saben de música, ahí va un pequeño recorrido histórico. Una primera parte, alemana y austríaca, que comenzó con un Mendelssohn del XIX en calma y feliz para retroceder medio siglo a un Mozart más previsible, aunque impecable. Todo estaba donde tenía que estar, pero nada fuera de lo normal. La firme promesa de la dirección operística de la actualidad, el italiano Michele Mariotti, no decepcionó, pero tampoco dio demasiadas muestras de los destellos que se le suponen.

La segunda parte, francesa, avanzó hacia finales del XIX con un Fauré imprescindible que todo ser humano debería escuchar al menos una vez en su vida. La Pavana, originalmente escrita para piano, es más conocida por su versión para orquesta con coro opcional aunque versionada tantísimas veces, dada su versatilidad y poder de persuasión, para una gran variedad de instrumentos. Su melodía, hipnótica, tiene el poder de penetrar en las entrañas como lo hizo con esta compacta y engrasada orquesta. El concierto finalizó con un delicioso Poulenc y sus misteriosas armonías de mediados del XX en el que debutó como solista la joven segoviana Aida Gimeno, única española del Centre de Perfeccionament Plácido Domingo del Palau de les Arts, y que supo ser la estrella que más debía brillar en un firmamento custodiado por un exuberante coro que nunca defrauda.

Un concierto placentero para el novato e imprescindible para el melómano, en el que prácticamente todo estaba en el sitio con una dirección sin aspavientos, pero correcta e intachable. Vayan y disfruten, deléitense los sentidos. 

Siéntense y dejen de ser ustedes. Escuchen y cultiven el aquí y el ahora.

Aida Gimeno (soprano), Michele Mariotti (director) con la Orquesta de la Comunitat Valenciana y el Coro de la Generalitat Valenciana.

Programa: Obras de Mendenlssohn (Meeresstille und glückliche Fahrt, Op.27), Mozart (Sinfonía núm. 35, en Re mayor, Kv 385, “Haffner”), Fauré (Pavana, Op. 50) y Poulenc (Gloria).

Lugar: Palau de les Arts (Auditori).

Aforo: Alrededor de 1.400 personas (prácticamente lleno).

Fecha: Domingo, 8 de febrero 2020.

 

 

 

 

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