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Sábado, 21 Febrero 2015 19:23

Un guión sin lujos ni sobresaltos

La mayor sorpresa que ha vivido la Copa del Rey de Gran Canaria en estos dos primeros días ha sido la temperatura. Un frío acompañado de un viento impropio en estas islas que ha provocado, entre otras cosas, la suspensión de la Fan Zone y la Mini Copa en la playa de las Canteras. Una imagen que pretendía dar la vuelta al mundo pero que se ha ido al traste. Y es que lo cierto es que en el Gran Canaria Arena todo ha ido como mandaban las previsiones.

Los cuatro semifinalistas de la Copa del Rey ya tienen nombre y responden a los cuatro mejores equipos de la primera vuelta. Los cabezas de serie disimularon su superioridad con ciertas fases de sufrimiento en cada partido, pero cuando la lógica baloncestística quiere imponerse, no hay factor emocional o de revancha que valga.

El Valencia Basket quiso ser pionero en asustar. Pero la rotación del Barcelona es infinita y siempre parece tenerlo todo bajo control. Cinco finales consecutivas en la Copa del Rey avalan a Xavi Pascual, y ya va camino de la sexta. Lo hizo, además, presumiendo de futuro con unos Hezonja y Abrines que cogen el testigo de Navarro como referencias exteriores. Carles Duran demostró, en cada declaración ante los medios, que no le importaba el pasado más reciente de su equipo. El Valencia no venía a competir, sino a ganar. Lo primero lo hizo de forma envidiable. Lo segundo, no tanto. Pero el joven entrenador ha conseguido plantar la semilla del optimismo en Valencia. El talento está presente y el resto lo pondrán la intensidad y, como siempre, la fortuna.

Tampoco pudieron frenar los 'hombres de negro' el viento a favor que sopla este año en Málaga. Unicaja es líder por una solidez que volvieron a enseñar en estos cuartos de final. Y, como suele suceder, no basta con jugar un buen partido ante equipos con este potencial: hay que rozar la perfección. Bilbao Basket puso en un compromiso a los malagueños durante 25 minutos hasta que éstos decidieron coger el mazo. Se siente cómodo Unicaja jugando con rentas en torno a los diez puntos de ventaja este año, en el que los nervios no parecen hacerle mella a los de Plaza. Si, además, cuentan con una versión por fin inspirada de Kuzminskas y con la ya habitual de Granger, poco pueden hacer los rivales. El cruce contra el Barcelona promete, aunque en este caso la diferencia clasificatoria de la Liga Endesa no tendrá relevancia: el Barça es favorito por historia.

Se envalentonó también el Cai Zaragoza en un choque en el que ni los más optimistas del lugar le daban opciones. Pero los partidos no duran 20 minutos, y, si así fuera, el Real Madrid hubiese reaccionado antes. Porque los de Laso dan la sensación de acelerar y reservarse cuanto quieren, pese a que las extravagancias del técnico vitoriano den la imagen de equipo en constante estrés. El ritmo lo ponen los 'Sergios' y lo ejecuta Rudy, que año tras año continúa su idilio con esta competición.

Y, ahora, quien tiene el reto de impedir el paso al finalista que todos predicen es un FIATC Joventut que calcó el guión de sus compañeros. Tres parciales en los que parecía que la balanza no terminaba de inclinarse, pero finalmente cayó de lado de los verdinegros. Y es que la fiesta grancanaria la aguaron dos de los seres más queridos por la afición anfitriona: un Savané que sigue empeñado en mostrar su clase con 36 años y un Salva Maldonado que supo combinar en su plantilla la mezcla de veteranía y talento bisoño que tantos éxitos ha dejado en la Penya. Y, si el sengalés, Kirksay, Miralles y compañía se proponen hacerle daño al Madrid, ya saben cómo hacerlo. Para colmo, Sergi Vidal parece haberse sumado al conjuro de la eterna juventud. Si alguien puede provocar un sobresalto en la Copa del Rey, son los de Badalona. Hoy jugarán con 10.000 almas remando con ellos. Una oportunidad única para mostrarle al mundo que la Penya ha vuelto.

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